En Nicaragua se implementan políticas de Estado para promover la participación de las instituciones públicas, privadas y la comunidad organizada en la búsqueda de la solución de la problemática  de las tragedias que ocasionan los accidentes de tránsito.

La seguridad vial es responsabilidad del Estado y de todos los nicaragüenses (una responsabilidad Compartida), por eso estamos convencidos de que la educación vial es uno de los Pilares más importantes para la disminución de los accidentes de tránsito.

La Seguridad Vial se concibe como parte fundamental de la formación y educación ciudadana, en la promoción de una cultura de valorar y respetar la propia vida y la de los demás. La educación vial cobra mayor relevancia cuando se observa la alta tasa de accidentes de tránsito que se producen diariamente. La clave para incidir en la reducción de las tragedias  que ocasionan los accidentes de tránsito, “ES LA EDUCACIÓN VIAL”.

La relevancia de la educación vial es  encontrar acciones concretas ante los problemas reales, como los programas que hoy están vigentes y otros que se están desarrollando. Son las claves para articular una política de Estado en los distintos niveles. Esto es señal de que vamos por buen camino. Eso no quiere decir que todo esté hecho, hemos comenzado a dar los primeros pasos de un largo y arduo trabajo. Lo que sí podemos decir, es que estamos trabajando en la dirección correcta.

La función del docente es necesaria para enseñar a nuestros niños (as), Jóvenes y adolescentes de cómo debe ser su comportamiento en la vía como Conductor, Pasajero ó Peatón.

Es importante que los peatones, ciclistas, conductores y pasajeros conozcan las leyes vigentes de seguridad vial y las respeten. De esta manera, podrán desenvolverse y conducirse adecuadamente en la vía, adquiriendo hábitos y actitudes que les permitan responder ante cualquier eventualidad.

La Educación, concientización, prevención y control son los ejes fundamentales de la Seguridad vial. Se pueden cambiar fácilmente las leyes y las normas, pero no se pueden cambiar de un día para el otro las conductas, eso implica transformación de mediano y largo plazo.

 Independientemente de los tipos de educación que existen: Educación Formal se da en los centro de Estudios, No Formal: actividades de la vida cotidiana, Capacitaciones; e Informal: interacción del individuo con el ambiente, con la familia, amigos, y todo lo que le rodea., todas están encaminadas a educar a transmitir conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar, para disminuir los accidentes de tránsito.

Nuestra presencia en este acto es una muestra de nuestro compromiso de consolidar los mecanismos necesarios que permitan la reducción de las fatalidad que ocasionan los accidentes de tránsito, es por ello que nuestras campañas están enfocadas a trabajar en la vida cotidiana de las personas, sensibilizando a la sociedad acerca de los peligros reales a los que se enfrentan y los modos de prevenirlos. Dichas campañas se basan en cinco ejes fundamentales que concentran las causas de pérdidas de vidas humanas:

Respetar los límites de velocidad.

  1. No consumir alcohol.
  2. Usar siempre cinturón de seguridad
  3. Usar casco de protección el conductor y pasajero, si conduce motocicleta o cuadriciclo.
  4. No usar telefonía celular mientras maneja.

Finalmente quiero expresarles que La educación vial es un conjunto de reglas y normas que la persona debe conocer y usar con prudencia y responsabilidad para sí mismo y para con los demás, la real utilidad de la misma es que permite conservar la vida,  y sobre todo fortalece la convivencia.